Que un casco de termoplástico sea peor de manera absoluta que uno de multicompuesto de fibras es una creencia popular que debería ir disipándose en los tiempos que corren. Como muchas de las ideas inducidas por las propias marcas, estas suelen guiarnos hacia su propio interés comercial, y no siempre el casco más caro es mejor que otro más barato.

Un casco de termoplástico es, por lo general, un casco más barato de construir y más barato de vender al tiempo que el margen de beneficio es menor, todos los “gamas baja” son de plástico pero no todos los de plástico son gamas bajas. Lo único cierto es que un casco de fibras puede llegar a ser más ligero y recortar pesos en relación a uno de termoplástico.

Siempre nos fijamos en la competición para intentar emular a nuestros héroes de MotoGP, Dakar, etc… y lo que está claro es que, sin dejar de perder valor en seguridad, el peso, en competición, es crítico, se busca que sea efectivo. Cualquier recorte por pequeño que sea en este aspecto, cuenta. Pero ¿eso es todo lo que nos ha de importar?. En competición no se tiene en cuenta, o al menos no tanto como en la vida real, cosas como: la comodidad, ellos usan el casco unos minutos mientras corren, tu, en cambio, haces rutas, viajes largos, de días, semanas o meses, vas a trabajar con ese casco cada día… la comodidad es importante. La practicidad, un concepto que no tiene sentido en competición, todo lo que nos hace la vida más fácil en nuestro día a día es cosa del “mundo de a pié”. El precio, en competición no hace falta escatimar gastos, si se cumple el primer criterio, efectividad, da igual lo que cueste, pero a nosotros, la gente, sí nos es importante.

Entonces, en el uso real cotidiano, los gramos de más son en pro de sumar otros valores cuando deben de tenerse en cuenta factores que, en su conjunto, son los que hacen de un casco un buen casco para nuestro día a día. Sin ir más lejos, yo en mis necesidades particulares, no concibo ya un casco sin visera solar, odio llevar gafas de sol (y más en un casco) pero debo protegerme en este sentido a diario, pues cuando voy a trabajar tengo el sol de cara todo el trayecto, de igual manera cuando vuelvo para casa. En cambio, si me fijo en los “mejores” cascos, que son los más racing, ninguno lleva ese accesorio, porque añade peso y porque es algo supérfluo para competir.

Pero y ¿cuando hablamos de seguridad pura y dura?

Hace ya años se publicó un artículo (borrado totalmente de la web), donde la revista estadounidense Motorcyclist publicó una evaluación bastante crítica (“Blowing The Lid Off”) sobre los sistemas y organizaciones involucradas en la prueba / certificación de cascos.

Al no tener el artículo original podemos, pero, hacer referencia a esta muy interesante publicación que habla extensamente sobre el tema:
https://jalopnik.com/5582380/how-the-truth-about-motorcycle-helmets-got-a-journalist-fired
Habla del tema a raíz de unos correos filtrados de Dexter Ford, un veterano de Motorcyclist, que fue despedido a raíz de una publicación sobre cascos de moto escrita para The New York Times, que indignó a los anunciantes, y el resto os lo podéis imaginar.

Y para interesante esta apreciación:

Conventional helmet-biz wisdom says fiberglass construction is somehow better at absorbing energy than plastic—something about the energy of the crash being used up in delaminating the shell. And that a stiffer shell lets a designer use softer foam inside—which might absorb energy better.

Our results showed the exact opposite—that plastic-shelled helmets actually performed better than fiberglass. In our big 3-meter hit—the high-energy kind of bash one might expect would show the supposed weaknesses of a plastic shell—the plastic helmets transferred an average of 20 fewer Gs compared with their fiberglass brothers, which were presumably designed by the same engineers to meet the same standards, and built in the same factories by the same people.

Why is this? We’re guessing—but it’s a really good guess: The EPS liner inside the shell is better at absorbing energy than the shell. The polycarbonate shells flex rather than crush and delaminate, and this flexing, far from being a problem, actually lets the EPS do more of its job of energy absorption while transferring less energy to the head.

Remember, these polycarbonate helmets from both Icon and Scorpion are also Snell M2000 rated. So they are tested to some very extreme energy levels. And Ed Becker, executive director of the Snell Foundation, is on record as saying that a low-priced—that is, plastic-shelled—Snell-certified helmet is just as good at protecting your head as a high-priced—that is, fiberglass—Snell-certified helmet. So at the high end of impact energy, we have the Snell Foundation vouching for their performance. And our testing, without the extreme two-hit hemi test, says they’re actually superior.

Traduzco (lo mejor que puedo):

El saber popular dice que la construcción de fibra de vidrio es de alguna manera mejor absorbiendo la energía (del impacto) que el plástico -algo sobre la energía de choque que se utiliza para deslaminar la calota. Y que un caparazón más rígido le permite al diseñador usar espuma más suave en su interior- lo que podría absorber mejor la energía.

Nuestros resultados demostraron exactamente lo contrario: los cascos con carcasa de plástico en realidad funcionan mejor que la fibra de vidrio. En un gran golpe de 3 metros -el tipo de golpe de alta energía que cabría esperar donde mostraría las supuestas debilidades de una carcasa de plástico- los cascos de plástico transfirieron un promedio de 20 G menos en comparación con sus hermanos de fibra de vidrio, que presumiblemente fueron diseñados por los mismos ingenieros para cumplir con los mismos estándares, y construidos en las mismas fábricas por las mismas personas.

¿Y por qué pasa esto? Lo estamos viendo, pero es una buena pregunta: el interior EPS dentro de la calota absorbe mejor energía que ésta. Las calotas de policarbonato se flexionan en lugar de aplastarse y deslaminarse, y esta flexión, lejos de ser un problema, en realidad le permite al EPS hacer mejor su trabajo de absorción de energía mientras transfiere menos energía a la cabeza.

Recuerde, estos cascos de policarbonato de Icon y Scorpion también tienen calificación Snell M2000. Entonces se prueban a algunos niveles de energía muy extremos. Y Ed Becker, director ejecutivo de la Fundación Snell, ha declarado que un casco de bajo precio, es decir, con calota plástica con certificación Snell, es tan bueno para proteger su cabeza como uno de precio elevado, es decir, un casco de fibra de vidrio certificado por Snell. Entonces, en el peor de los impactos, tenemos a la Fundación Snell que garantiza su desempeño. Y nuestras pruebas, sin la prueba de hemi extrema de dos golpes, dicen que en realidad son superiores.

Ahora toca sacar el sentido común a flote y valorar las cosas como son, no por lo que nos dicen que son.

¿Cual será tu próximo casco?

Fuente:
http://www.ukgser.com/forums/showthread.php/439454-Scorpion-ADX-1-AT-950-Helmet-Anyone-Got-One-Or-Had-A-Hands-On-Look